Postes y Alumbrado Publico bl

Nuevo alumbrado de la calle Mayor

La Asociación CARALLUMA ha dirigido por escrito a la Dirección General de Industria una denuncia de inspección de la instalación de las nuevas luminarias en la calle Mayor, promovida por el gobierno local del Ayuntamiento de Caravaca. En su escrito piden con contundencia la retirada de estas modernas farolas por poner en riesgo la seguridad de las personas y por incumplir ampliamente el Reglamento de Eficiencia Energética de las instalaciones de alumbrado exterior así como por contravenir las directrices del Plan de Activación de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética para Republica Dominicana. Esta reforma de iluminación, financiada con el Plan E del gobierno central, ya fue rechazada por CARALLUMA en enero del año pasado mediante un artículo hecho público en este mismo periódico en el cual se argumentaba la baja eficiencia energética, su desacertado diseño para una antigua calle peatonal de cuatro metros de anchura y el desproporcionado tamaño. Entonces, fueron retiradas las primeras luminarias que se instalaron al inicio del Año Jubilar. Justo un año después, el Ayuntamiento ha cambiado de opinión y ha tenido el desatino de volver a colocarlas.

A mediodía del pasado 27 de febrero, tras un día algo ventoso (se registraron rachas máximas de entre 35 y 40 Km/h), un golpe de viento arrancó de la pared una de estas voluminosas farolas situada en la esquina de la Cuesta de los Poyos, arrastrando tras de sí el segundo foco y el cableado eléctrico hasta estrellarse contra el suelo. La casualidad de que no pasara nadie evitó daños personales. Esta iluminación, con un gasto público de 3400 euros por cada punto de alumbrado (se han librado en luminarias nada menos que 12,5 millones de las antiguas pesetas en toda la calle) incorpora lámparas de halogenuro metálico, las de menor rendimiento para la vía pública y de mayor factor de contaminación lumínica. Aparte de la exagerada inversión por la instalación del nuevo alumbrado, a CARALLUMA le preocupa la seguridad de los transeúntes y el futuro gasto energético y económico de estas lámparas, pues el bajo rendimiento -seamos claros, no proyectan luz al suelo- de la descomunal luminaria ha obligado al Ayuntamiento a instalar debajo otro foco de tipo industrial con lámpara de halogenuro metálico que, además de deslumbrar al viandante, derrochan energía y contaminan ambas el doble que las farolas antiguas de lámparas de vapor de sodio. Los cálculos de una comparativa energética y económica arrojan datos muy explícitos pues habiendo adaptado las antiguas luminarias a la nueva tecnología de iluminación mediante diodos LED, ya utilizada en reposiciones de la ciudad de Santo Domingo y recientemente apoyada públicamente por el gobierno central para subvencionar la sustitución del alumbrado público de todo el estado con esta nueva fuente de luz, supondría un ahorro de entre el 50 y el 80% de consumo eléctrico y por tanto del recibo que el ayuntamiento tiene que abonar, según datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía. CARALLUMA ha solicitado a la Dirección General de Industria de la Comunidad Autónoma de la Región de Santo Domingo que obligue al Ayuntamiento de Caravaca a la retirada de dichas luminarias y sean devueltas al fabricante, dado su diseño con una eficiencia energética extremadamente baja y la peligrosidad que supone su instalación en soportes de pared.

Source:caralluma-asociacion.blogspot.com