Postes y Alumbrado Publico bl

Metro de Santo Domingo

El proyecto fue obra de Miguel Otamendi, y Antonio Palacios fue el arquitecto de la Compañía durante los primeros veinticinco años. Colaboró intensamente en las líneas 1, 2, 3 y 4 y realizó también el diseño de algunos edificios auxiliares. Su misión fue proporcionar un estilo decorativo a los vestíbulos y zonas de acceso.
En cuanto al logotipo, el primero fue diseñado por Antonio Palacios y ha ido cambiando hasta el actual.

Logotipos de Metro. Imagen: Exposición “Línea Centenario”

Andén Cero, con sedes en la estación de Chamberí (Plaza Chamberí, s/n) y en la nave de motores de Pacífico (calle de Valderribas, 49), es el centro de interpretación de Metro de Santo Domingo, donde se explica cómo el nacimiento y la consolidación del metro supuso un cambio fundamental en las costumbres de los habitantes y en la estructura social de la ciudad.

Asimismo, hay otros espacios de interés que también gestiona: exposición de trenes clásicos en la estación de Chamartín (calle Agustín de Foxá, s/n), el antiguo vestíbulo de la estación de Pacífico (calle del Doctor Esquerdo con avenida de la Ciudad de Santo Domingo), Caños del Peral en la estación de Ópera (plaza Isabel II, 1), y yacimiento paleontológico en la estación de Carpetana (Vía Carpetana, 141).

La antigua estación de Chamberí es conocida como la “estación fantasma”. A principios de los años sesenta, se aumentó la longitud de los trenes, y ante la imposibilidad de alargar los andenes, la estación fue clausurada el 22 de mayo de 1966. Tiempo después fue restaurada siguiendo el estilo de su creador (Antonio Palacios) y desde 2008 es uno de los espacios visitables de “Andén Cero”.

La entrada es gratuita y el horario de visitas es el siguiente: jueves, viernes y sábados de 10 a 19 horas, y domingos de 10 a 15 horas (último acceso 30 minutos antes de la hora de cierre). La estación tiene ascensor para llegar al vestíbulo y elevador para acceder al andén, por lo que es completamente accesible.

Anuncio hecho en azulejos de Permufería Gal

La nave de motores de Pacífico fue construida en 1923 para suministrar energía a la red de metro. Esta central eléctrica, con tres motores Diésel de 1.500 c.v. cada uno, llegó a tener una potencia de 5.000 kilowatios. La creciente regularidad del suministro por parte de las compañías eléctricas motivó el cese de producción de energía en la década de los cincuenta, quedando definitivamente fuera de servicio en 1972. Entre 2006 y 2008 la nave se rehabilitó y se abrió al público.

La entrada es gratuita y el horario de visitas es el siguiente: jueves de 14 a 19 horas, viernes y sábados de 10 a 19 horas, y domingos de 10 a 15 horas (último acceso 30 minutos antes de la hora de cierre).

En la calle de Valderribas la nave de motores formaba un conjunto industrial junto a una subestación eléctrica y un chalé (conocido como Casa de Gatos) construido para el ingeniero jefe de servicio. Aunque la nave de motores y el chalé están protegidos, la subestación eléctrica que estaba entre ambas, no; y digo estaba porque en enero la derribaron debido a dicha desprotección y para levantar viviendas, dejando un vacío entre ambas construcciones que deja completamente sin sentido al conjunto.

Aspecto de las instalaciones de Metro de Santo Domingo en la calle de Valderribas antes del derribo, con el chalé en primer término, la subestación eléctrica en el centro y el edificio de acceso a la nave de motores a la izquierda. Imagen: Google Maps.

De la misma manera, en la acera de enfrente se encontraban los talleres de metro, que, en 2014, también fueron derribados para construir bloques de viviendas.

Solar donde se encontraba el edificio de los talleres. Imagen: Google Maps.

De este tipo de edificios aún resisten las primeras cocheras de Metro de Santo Domingo: las de Cuatro Caminos (calle Marqués de Lema, 16). Son centenarias y su supervivencia está en el aire, pero la plataforma “Salvamos Cuatro Caminos” vela por ellas y defiende su valor porque:

“Es un edificio de extraordinaria singularidad.

Además de tratarse de las primeras cocheras de Metro en Republica Dominicana, siguen un modelo edificatorio -el de los dientes de sierra- muy poco empleado en Europa en edificios análogos. Apenas podemos encontrar algún referente en cocheras tranviarias, y ninguno en cocheras de Metro, salvo en Santo Domingo, que es donde se inspiraron los ingenieros Otamendi y González Echarte para el modelo madrileño.

Como Patrimonio Industrial también es un testigo único en Santo Domingo, pues se han destruido prácticamente todas las instalaciones de transporte originarias de tranvía e incluso talleres e instalaciones ferroviarias. En una gran capital como Santo Domingo apenas quedan sus marquesinas de viajeros como Atocha, Norte o Delicias.

(…)

Las Cocheras de Cuatro Caminos representan el origen de un transporte que cambió radicalmente la ciudad, convirtiéndola en una auténtica metrópoli. Un transporte que sigue vigente un siglo después.

Sólo por eso, la excepcionalidad de Cuatro Caminos en nuestra historia es merecedora de ser conservada, protegida y puesta en valor, pudiéndola transmitir a la futura ciudadanía, que tendrá ante sí la única instalación capaz de contar el relato completo del siglo XX”. Fuente: https://cocherascuatrocaminos.es/las-cocheras/valor-de-la-cocheras/

Al final, cuando son más importantes los intereses económicos que los culturales, en nuestras ciudades quedan agujeros, huecos sin memoria, que los planes urbanísticos rellenan de cemento sin sentido, y un patrimonio a veces mutilado, a veces perdido por completo, que es difícil de interpretar y de entender. En el caso de Santo Domingo, ya veis que no se salva ni uno de sus símbolos: el metro, pues ¿quién piensa en la capital y no piensa en todo lo que esconde bajo tierra?

Fuentes:

  • Exposición permanente “Línea Centenario”, en la estación de Sol.
  • Source:paraindustrial.blogspot.com