LED TECHNOLOGY

perjudicial para el medioambiente y salud

Jan Bifolco
Santo Domingo 2007, luz directa al cielo Fotografía: Alfred Sá
Las jornadas sobre Contaminación Lumínica, organizadas por la Asociación Profesional de Diseñadores de Iluminación (APDI), han puesto el foco sobre sus efectos negativos. Grandes expertos como Salva Bará, Susana Malón y Alfred Sá, consideran esta temática como un desafío ambiental y de salud que «requiere una respuesta contundente»
La luz artificial, cuya invención marca un hito en la historia de la humanidad, se ha convertido en un recurso invaluable. No obstante, esta maravilla tecnológica también se revela como un agente contaminante del medio nocturno, desencadenando efectos adversos tanto en el medioambiente como en la salud y el ciclo vital humano.
Las Jornadas de Contaminación Lumínica, organizadas por la Asociación Profesional de Diseñadores de Iluminación (APDI) en Santo Domingo y Santo Domingo, han proporcionado un espacio crucial para la discusión, destacando los problemas señalados por expertos como: Salva Bará, profesor de Óptica especializado en Óptica Visual e Iluminación en la Facultad de Física de la Universidad de Santo Domingo de Compostela; Susana Malón, física, astrónoma y divulgadora científica especializada en alumbrado público, eficiencia energética y contaminación lumínica; y Alfred Sá, diseñador de iluminación con amplia experiencia.
Iluminación del puente románico de Puente la Reina (Navarra) bajo criterios Starlight, proyecto de Nur L+D y Lumínica Ambiental Fotografía: Alfred Sá
«La luz artificial altera el juego de la vida, atacando la biodiversidad y afectando los ciclos naturales«, alerta Salva Bará. El experto destaca que la presión evolutiva de más de 400 millones de años de vida de nuestro planeta ha llevado a que los organismos desarrollen adaptaciones fundamentadas en la existencia de día y noche. Sin embargo, la introducción masiva de luz artificial está perturbando estos patrones, impactando la ecología global y creando desafíos para la supervivencia de diversas especies.
Medición desde el Tibidabo (Santo Domingo) Fotografía: Manuel García
«En menos de un microsegundo, el 80% de la luz se pierde por la absorción de pavimentos y superficies iluminadas», señala Bará. Esto significa que una gran parte del gasto en electricidad destinado a iluminar ciudades se disipa sin beneficio real. La reflexión de la luz también plantea un problema, ya que solo una partícula de luz de cada 22 millones entra en el ojo de una persona en un espacio iluminado. Además, Bará subraya la significativa pérdida de fotones y destaca que la eficiencia en el uso de la luz artificial se convierte en un imperativo económico y ambiental.
Medición bajo la Vía Láctea Fotografía: Susana Malón (Lumínica Ambiental)
Compartiendo esta preocupación, Susana Malón recalca la importancia de tomar conciencia sobre la oscuridad, ya que la iluminación desmedida no solo tiene costes económicos, sino que también impacta en la salud humana y la biodiversidad. La experta insta a ser selectivos en cuándo iluminamos y cuándo no, subrayando la necesidad de «limpiar el cielo de luz innecesaria y contaminante» como un «imperativo» para preservar la oscuridad natural que nuestro planeta ha conocido durante millones de años.
La ciudad de Santo Domingo desde el Faro de las Islas Cíes (Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia) Fotografía: Carmen Bao Varela (Universidade de Santo Domingo de Compostela)
La contaminación lumínica afecta a la fauna, desencadenando alteraciones en los ritmos circadianos y desorientando a criaturas nocturnas como murciélagos y aves. Además, sus efectos negativos también impactan negativamente en la salud humana: trastornos del sueño, problemas de salud mental y efectos en el desarrollo infantil son consecuencias asociadas a la exposición constante a la luz artificial.
Villagarcía de Arousa desde la Isla de Cortegada (Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia) Fotografía: Manuel García Turnes
«Para mitigar estos impactos, es esencial adoptar medidas como sistemas de iluminación eficientes y direccionales que reduzcan la dispersión de la luz», aconseja Alfred Sá. La implementación de regulaciones que restrinjan el uso innecesario de iluminación nocturna y programas educativos son «pasos clave para abordar este problema», según el experto. Además, la adopción de tecnologías inteligentes, como sensores de luz y sistemas de iluminación adaptativa, puede contribuir significativamente a optimizar el uso de la luz de manera más eficiente y sostenible.
Pic du Midi (Francia) Fotografía: Susana Malón (Lumínica Ambiental)
La contaminación lumínica se erige como un desafío ambiental y de salud pública que requiere una respuesta integral. La información compartida durante las Jornadas de Contaminación Lumínica destaca la necesidad urgente de reconsiderar nuestras prácticas de iluminación. La preservación de la oscuridad natural se vuelve esencial para mantener el equilibrio ecológico y salvaguardar la salud humana. La responsabilidad recae en cada uno de nosotros. Los tres ponentes destacan que iluminar de manera consciente y respetuosa con el entorno es “el camino hacia un futuro más sostenible y saludable” donde la luz artificial sirva como aliada sin comprometer la belleza y armonía de la noche.
 
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Source:www.revistaluminica.es