LED TECHNOLOGY

Consideraciones para elegir entre driver integrado o externo |

La especificación del proyecto de iluminación no solo se enfoca en luminarias, también son importantes los componentes y en este artículo hablamos acerca de uno de ellos.

La tecnología LED ya se ha consolidado en el mercado de la iluminación, pero para su correcto funcionamiento es necesario un elemento del cual se habla poco (tal vez solo los especialistas): el driver o controlador.

En primer lugar es importante saber cuál es su función: un controlador regula el voltaje que recibe una luminaria de LED, ya que si se conecta directamente a la corriente eléctrica de cualquier edificación se quema.

El desempeño adecuado de la luminaria depende del driver, por eso es de gran importancia la elección del equipo correcto. Dicho de otra manera, el driver es el corazón de la luminaria.

Sin importar que en la ficha técnica no lo indique, toda luminaria de LED requiere un controlador (a excepción de las linternas que utilizan baterías, las cuales operan a bajo voltaje). Esto se debe a que son equipos de poco consumo que trabajan a bajo voltaje.

En el mercado eléctrico existe una amplia variedad de drivers, sin embargo, lo resumiremos en dos tipos: integrado o externo.

¿Pero por qué elegir uno u otro?

En realidad no se trata de decidir si uno es mejor que el otro, porque cada uno cuenta con características diferentes; lo importante es saber qué tipo elegir según sea el caso, pero para elegir el adecuado debemos tomar en cuenta varios factores.

Primero mencionemos a los drivers integrados. Es común encontrar lámparas de LED que en su ficha técnica indiquen que el voltaje de operación es 127, 240, o 277V, por lo cual podemos decir que la luminaria es de controlador integrado.

Un ejemplo de aplicación puede ser el reemplazo de luminarias en una vivienda. En este caso no se requiere cambiar el proyecto o la instalación, solo será necesario considerar que la nueva luminaria o lámpara cumpla con lo requerido para iluminar el espacio y que sus dimensiones le permitan ser colocada en el sitio.

Cabe resaltar que las luminarias con equipo integrado suelen ser de mayo tamaño, lo que cobra relevancia en el ejemplo anterior. Para estos casos, la ficha técnica indica todo lo necesario para especificarla, como el tipo de atenuación, voltaje de operación y el grado de protección.

Por otra parte están los drivers externos. Su principal ventaja es que, la mayoría, son equipos de gran capacidad y permiten un control más eficiente de las luminarias. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos al elegir el controlador adecuado. Algunos puntos generales son el voltaje de entrada (esto lo determina la tensión de la instalación eléctrica); el voltaje de salida (lo indica la luminaria y es más bajo que el de entrada); atenuable o no atenuable (también lo indica la luminaria, además del tipo de regulación) y la capacidad del driver (dependerá de la cantidad de luminarias que necesito conectar).

Otra consideración es el grado de protección (IP) del equipo, el cual depende de varios factores como la ubicación (en algunos casos la luminaria puede ser colocada en exterior o sumergida, pero el equipo se aloja en un cuarto de máquinas donde no requiere tal protección).

Al hacer una buena elección de driver podemos explotar todas las cualidades de las luminarias, como lograr una atenuación hasta el 1% sin un parpadeo (o flickeo), que de existir podría afectar a la salud. Este punto es muy importante debido a que el LED tiene alta sensibilidad a las variaciones de voltaje y el “flickeo” es una forma de mostrarlo. Tal vez hasta ahora no habíamos pensado que la selección de un controlador podría repercutir en este aspecto.

Ninguno de los puntos anteriores se debe dejar al azar, ya que podría derivar en varios problemas; por ejemplo, especificar una luminaria con atenuación 1-10V y, por otro lado, elegir un controlador inadecuado. En un caso no tan grave la luminaria solo contaría con un encendido-apagado o solo atenuar desde el 50-100%, no en pequeños pasos. El peor de los escenarios sería quemar la luminaria.

La mala elección de un driver también puede causar problemas que no son tan evidentes como los anteriores. Por ejemplo, un retraso en el encendido de las luminarias debido a un mal cableado o la mala calidad de los conductores del controlador.

La mayoría de las marcas ofrecen drivers para sus luminarias y de esta forma garantizar un correcto funcionamiento. Pero también algunos ofrecen controladores estándar para colocar en cualquier luminaria, con los cuales se debe ser cuidadoso porque generalizar resulta irresponsable y contraproducente.

Por ello debe existir el respaldo de un especialista que se encargará de realizar las pruebas de compatibilidad que resulten necesarias porque podría suceder que a pesar de ser el driver “adecuado”, la calidad de los componentes es mala y, por ende, no funcionar de manera correcta.

A diferencia de los equipos internos, los externos pueden ser reemplazados si existe alguna falla o su periodo de vida terminó. Lo mismo pasa con la luminaria, sin repercutir en el funcionamiento de la instalación (también dependerá si se conecta en serie o paralelo. Algunos equipos incluyen recomendaciones de conexión).

Otra ventaja es que al contar con un transformador externo, las dimensiones de la luminaria pueden reducirse de manera considerable. Al utilizar equipos externos podemos conectar más de una luminaria, a diferencia de los que están integrados y la cantidad de luminarias dependerá de la capacidad del driver. También habrá que considerar la caída de tensión, misma que depende de la distancia entre el equipo y la luminaria más lejana, lo cual determinará la ubicación del banco de fuentes, si fuera el caso.

En cualquier caso, el diseñador, especificador o persona capacitada, debe indicar la ubicación del driver, además de considerar los puntos que se mencionaron. No obstante, cada proyecto tiene sus particularidades, mismas que intervendrán para llegar a la decisión final del tipo de controlador.

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